domingo, 3 de abril de 2011

Conversaciones Corpóreas Podcast

Programa de radio "Conversaciones Corpóreas"
¡¡Da click AQUI para escuchar nuestro Primer programa!!
Locutoras: Giovanna Valdivieso y Elvira Durango
Invitado: Marco Bustos (actor ecuatoriano)
Edición: David Guzmán
Música: Nuages
Llamada "sorpresa" jeje: Sandra Guzmán

miércoles, 30 de marzo de 2011

¿Un cuerpo inteligente?





"Tu cuerpo es templo de la naturaleza y del espíritu divino.
 Consérvalo sano; respétalo; estúdialo; concédele sus derechos".

Amiel, Henry F.

"Mueve los esfínteres", me dijo en una clase un profesor de pantomima. "Dios mio", me dije. "Qué son los esfínteres?... son los que están en...¡ay !". Intentaba encontrarlos y localizar a esos benditos esfínteres, sabía que se encontraban escondidos por algún lugar de allá atrás, pero nada más.No los sentía. Pasó toda la hora y seguía sin encontrarlos hasta que...¡Por fin!, pude moverlos. Lo único malo es que después de esa victoria vino la verdadera guerra, cuando los moví y los abrí ya no supe ni pude cerrarlos de nuevo. El resultado: una diarrea de casi una semana. Nunca había explorado de esta forma mi cuerpo y era fascinante, a pesar de los pequeños "altibajos" que esto acarreaba.

Para la mayoría de gente, la palabra es lo que más comunica y solo por este medio nos podemos entender bien. Pues era lo que yo pensaba hasta que hace cuatro años entre a seguir talleres de teatro. Esa fue mi primera exploración en cuanto al cuerpo. Ahí aprendí que el cuerpo posee su "propia inteligencia" y al ser un instrumento y el medio por el cual nos relacionamos con el exterior lo debemos cuidar y respetar; pero por sobretodo perderle el miedo. Antes de entrar a teatro no me gustaba que nadie me tocase, incluso cuando mis amigos más íntimos se me acercaban me sentía incómoda. Todo estaba en relajarme y soltar, indagar con mi cuerpo, conversar con él, observarlo y ver cómo se comportaba con los demás. La comunicación no verbal o gestual me fascinó, con el cuerpo no se puede mentir y muchas veces uno entiende inconscientemente lo que el cuerpo de la otra persona nos está diciendo. Por eso sentimos incomodidad ante cierta gente y en realidad no sabemos por qué. 

La observación y el trabajo que realizaba con mi cuerpo me hicieron comprender lo que comunicaba en ciertas ocasiones; como cuando ,mientras mis palabras decían "si quiero hacerlo", "estoy dispuesta", mis brazos estaban cruzados y mi postura era tan cerrada que mi cuerpo contradecía a mis palabras.

Nuestro cuerpo es el que más sufre los maltratos de la cotidianidad, las malas posturas, nuestras actitudes y pensamientos se van alojando en algun rinconcito y cuando no les tomamos en cuenta se empiezan a expresar como dolor. Como me decían en la escuela de pantomima: se podría decir que el cuerpo es como un equipo de sonido con los cables puestos en otro lugar y las piezas maltratadas y cuando uno empieza a descubrirlo es como ir colocando cada cosa en su lugar, cada cable, cada pieza, e incluso "elementos" que no sabíamos que teníamos.

La experiencia de conocer y aprender acerca de las distintas formas de comunicación de nuestro cuerpo es ilimitada. Tras años de hacer teatro mi cuerpo se ha ido abriendo y a veces, me he sorprendido estando sentada y estirando las piernas y el cuello sin darme cuenta; siento que el cuerpo se me había dormido y otra vez despertó. El despertar del cuerpo es como un mar lleno de sorpresas, porque lo dejas vivir por él mismo nuevamente; ya no están esas restricciones y prohibiciones con las que mantenemos al cuerpo cerrado y siempre a la defensiva; ya no está dominado bajo el yugo de nuestra mente y empieza a tomar vida por sí solo. Y la verdad es que contagia de nueva vida a todo nuestro ser y empezamos a ver con otros ojos a los otros, nos acerca más a ellos. Estaría bueno dejar de alimentar tanto nuestra mente y empezar a desarrollar la inteligencia corporal que tanta falta nos hace.



Un reino de caramelo



Castillos, sombreros, coronas, vestidos, muñecas, cornetas y cuentos son los utensilios que conforman el reino de Efigenia Ramos Rolim, la Reina del Papel de Caramelo. La artista brasilera que bordea los 80 años de edad trabaja con los “míseros sin relleno”, papeles que han sido abandonados por algún goloso transeúnte en la calle. Ella les da vida, les convierte en ropa, en muñecos, les inyecta de poesía en sus cuentos y hace de la basura un componente mágico no solo para su vida, sino para los que le rodean.
Nació en un nido pobre, donde desde muy pequeña trabajó en la tierra. A los 10 años se hizo una muñeca de trapo, era su preferida y uno de sus 20 hermanos se la quitó y la rompió. Nunca pudo jugar con otra muñeca y por eso, le gusta confeccionar monigotes con papeles de caramelo. Un día un químico le dijo “su arte va a durar 800 años, por ser plástico” por eso ella piensa que tiene que seguir trabajando duro para que su arte conmueva por tanto tiempo. Los papeles de caramelo son frágiles pero ella utiliza hilos y retazos de tela para darle fortaleza, para la reina “lo frágil puede caminar con lo fuerte”.

“Besarse mañana tiene gusto de manzana,
 Besar de repente es ver al poniente,
 Besar en la prisión tiene mucha pasíon…” (extracto de un poema de Efigenia)

Sin ninguna educación académica Efigenia ha aprendido de su experiencia y sensibilidad  a ser poetiza, cantar, contar cuentos y crear vida con papeles que la gente deshecha. Se acuerda del día en el que encontró el primer papel, vagando por las calles con el corazón pesado por su esposo fallecido y su precaria situación económica : “brilló delante de mí y fue un momento de explosión. Yo pensé que era una joya, pero era mucho más. Si era un brillante yo lo vendía, ganaba y acababa ahí la historia, pero así le puedo dar vida a un mísero caído que vagaba por la calle sin relleno.” Sus míseros caídos son un reflejo de su vida, la haber salido de Minas Gerais para ver morir a su esposo en la ciudad de Curitiba. “El trabajar con papeles de caramelo es trabajar con mi propia vida” dice sonriente en el documental que hizo el director y titiritero Sergio Mercurio sobre su vida.
Fue a la Iglesia en Curitiba para hablar con Dios y le dijo que no sabía qué hacer, que ni dinero para ponerle una velita tenía. El le respondió: “Tú eres el fuego”. Con ese fuego amalgamó su pasión por el arte con el papel de caramelo.

Artista plástica

Efigenia, a sus tan solo 60 años, empieza oficialmente su trayectoria artística. Opta por el arte popular porque le acerca a la gente. Le encanta hacer lo que le nace, si tiene ganas de correr, corre y sí es sin zapatos, los lanza por el aire sin importarle su paradero, por eso muchas personas creen que está loca. Una locura que habla de coraje, de cambio, de sencillez, de sensibilidad que se expresa en los rincones brillantes de papeles de caramelo. Su reinado es dulce, tranformador, optimista y llena de colores y aromas los corazones de la gente que conoce su trabajo.

Información obtenida del documental “La película de la Reina” de Sergio Mercurio, 2005-2006.


Mira el trailer del documental
 

















La Guerra....contra uno mismo



“Conócete a ti mismo” es una inscripción, que según cuenta la historia, alguien que hubiera visitado Grecia en el siglo VI a. C habría leído con grandes letras en el oráculo de Delfos.
Tal es el poder de estas tres palabras que filósofos como Sócrates y Platón reflexionaron sobre ellas durante su estancia en la tierra y son escuchadas y estudiadas hasta la actualidad. Pero, ¿qué nos dicen estas palabras? Nos piden que nos zambullamos en lo mas recóndito de nuestro ser y nos encontremos desnudos a nosotros mismos, sin máscaras, tal cual somos. Aparentemente lo mas simple del mundo, pero lo más sencillo suele ser lo más difícil.
¿Que pasaría si nos obligaran a vivir durante años encerrados en una habitación con alguien que, siendo muy cercano durante toda nuestra vida, nos criticara, reprochando todos nuestros errores, sin importarle nuestros esfuerzos y logros y descalificando nuestras opiniones? Según algunos psicólogos esta habitación es nuestro cuerpo y ambos convivientes, son distintas partes de una sola persona. ¿Pelearse contra uno mismo? ¿Darse el cachetazo con el guante para el duelo de muerte? ¿Declararse la guerra?  Para todo ser pensante esto podría ser un absurdo, pero ¿no han visto esto en la gente cercana a ustedes? En las calles de cualquier lugar del mundo se puede encontrar a personas con la mirada perdida, hablando solas, diciéndose cosas, sintiéndose mal y con el seño fruncido. ¿En qué piensan? “Me quedó viendo mal…? ¿Qué se cree?” “ Ya no quiero volver a fumar. (Mientras fuma) Mañana dejo” “Estoy gorda” y muchas cosas ms que llenarían toda una lista interminable. Y como puede llegar a ser tan insoportable escapan de su interioridad perdiéndose en la realidad exterior, evitando justo las palabras que resuenan con eco del gran Oráculo de Delfos “Conócete a ti mismo”, aforismo que si se lo sigue, en una primera instancia, como diría el psicólogo Carl Jung, conduce al enfrentamiento con la propia sombra. 

PRIMER ROUND: SOMBRA VS. SI MISMO

“Estoy harto de mi vecino”, “No aguanto a las personas agresivas”, son frases cotidianas casi automáticas que todos predicamos. Según varios entendidos de la psique humana, los demás son un espejo de nosotros. ¡¿Qué?! Así que si sufre del corazón le recomiendo no seguir con la lectura, así no tendrá que luchar contra usted. Como lo han descubierto varios terapeutas el encuentro consigo mismo es una de las cosas más desagradables y el ser humano lo evita en tanto puede proyectar todo lo negativo en su mundo circundante. Según Jung, la sombra proyectada es la causante de que acusemos a los demás de defectos que anidan en nuestro interior y que no nos gusta reconocerlos como tales. Esto puede sonar un tanto exagerado pero es una bomba atómica que puede ser usada en la guerra contra sí mismo para perderla y desbaratarse, o bien, para valerse de ella como arma para usarla a su favor. Sin ser merecedora de tanta fama, la sombra ha sido vinculada a menudo con figuras demoníacas, brujos, brujas, faunos e incluso Satán. Pero la sombra es algo consustancial al individuo, ya que la propia naturaleza del mundo implica que exista luz y exista oscuridad. Al aceptar ese lado que más detestamos de nosotros mismos empezamos a conocerlo y qué mejor comienzo que conocer bien al enemigo para ganar.

SEGUNDO ROUND: DESDE LA TRINCHERA

Después del encontrón con la propia sombra el soldado puede quedar bastante herido y perplejo por los descubrimientos del campo de batalla. “He sido parecido a mi vecino que tan mal me caía”. No desfallecer en este momento es importante para ganar la guerra. La sombra, al ser vista a la luz, pierde su poder y empieza a ocurrir la magia de la aceptación y transformación. El miedo, las heridas y el “pesado pasado” se ponen a dieta estricta. Poder ver lo que uno realmente es sin juzgar ni latigarse es otra estrategia para esta guerra.

TERCER ROUND: RECONCILIACION

¿Cuánto sabemos acerca de nosotros? De acuerdo con lo que la experiencia nos muestra, muy poco. Cuando la persona se desarrolla y se identifica con esta máscara que ha creado, se olvida de su propia naturaleza. Por eso esta guerra contra uno mismo tiene varios muertos (el pasado que no sirve, las sensaciones de miedo, etc.) y el sobreviviente puede salir triunfante si empieza a practicar lo que en la Psicología del Budismo se llama "la práctica de Maitri"; Maitri significa "amistad incondicional consigo mismo". Esto es indispensable, pues somos la única persona con quien viviremos hasta el final de los tiempos y no hay peor soledad que la de no contar con la compañía de sí. Tal como decía Jung, “La visión devendrá más clara solamente cuando se mire dentro. Aquel que mira afuera, sueña; quien mira en su interior, despierta”. 
Fuentes referenciales
  • JUNG, Carl Gustav, Arquetipos e Inconciente Colectivo,Editorial Paidós, Buenos Aires,1970
  • BRANDNER, Verónique, Inconciente, Individuación e Imaginación Activa en C.G.Jung.

lunes, 2 de agosto de 2010

Entre zapatillas y cirugías plásticas


Príncipes, carrozas, animales que hablan y madrastras son algunos de los ingredientes de los cuentos de hadas. Historias conocidas por todo el mundo a través de dos de sus más conocidos autores: los hermanos Grimm. Según cuentan, estas historias fueron cambiadas con el pasar de los años porque, en realidad, estaban dirigidas a adultos. Relatos que siguen la línea de los cuentos que nos han  llegado, solo que con enseñanzas más fuertes y episodios truculentos. Según la Dra. Nadie Alves, estudiosa de los cuentos de hadas, en la historia de la Cenicienta, cuando el príncipe busca el pie de su amada con ayuda del zapato olvidado; las hermanastras de ella toman la posta y quieren engañarlo al decir que la zapatilla les calza a ellas. Según la versión original del cuento una hermanastra logra encajar en la zapatilla cercenándose el talón. El príncipe convencido de su hallazgo, chapotea de felicidad, al haber encontrado por fin a su media naranja. Sus ojos no pueden creer cuando encuentra un charco de sangre alado de la zapatilla y se da cuenta del horror: la mujer se había cortado el tobillo para encajar en el calzado. De esta forma, el príncipe deja a la hermanastra y busca a la Cenicienta hasta encontrarla.

Al parecer este corto episodio, que muchos “editores” extrajeron del cuento por su futilidad y crudeza, no tendría nada que decirnos a los ciudadanos del mundo en pleno siglo XXI. Si escarbamos un poco más profundo podremos encontrar la validez de su mensaje: cortarse para encajar en un molde. ¿Traen estas imágenes algo a nuestra memoria? Sí. ¿Acaso no son las cirugías plásticas actuales, con las que muchas personas sanas arriesgan sus vidas, una búsqueda de “encajar” en un tipo de zapatilla o molde, un estándar de belleza impuesto externamente?

No hay nada de malo en querer verse bien, cuidar del cuerpo y llevar una vida saludable. El ejercicio, una buena dieta y la aceptación de nuestro cuerpo tal y como es son estandartes claves para lograr una vida sana y feliz. Actualmente se vende como en un supermercado: narices chiquitas, labios carnosos, senos abultados y vientres planos. Todo esto dice por detrás “Lo que tú eres está mal, necesitas otra nariz, otras nalgas y otra piel para ser feliz”. La autoestima no puede depender de imposiciones externas. Se puede acceder a este tipo de cirugías con facilidad, dejando a un lado lo que es verdaderamente importante: aumentar el cariño a sí mismo, en proporción equitativa con la preocupación por la imagen que proyectamos a los otros.

En el mundo este tipo de operaciones se venden como pan caliente en lugares en donde, no necesariamente se hace bien el pan. Según un informe de la Asociación Norteamericana de Cirugía Plástica y Reparadora (ASAPS), una de cada 5.000 liposucciones practicadas en Estados Unidos en los últimos años ha terminado con la vida del paciente y se está practicando en circunstancias cada vez más precarias, debido a su gran popularidad. Es importante conocer los riesgos de cada intervención e investigar si el centro en el que va a ser realizada cuenta con equipo de emergencia para cualquier complicación. La hermanastra de la Cenicienta no necesitaba terapia intensiva para su corte en el talón, pero muchas operaciones como la liposucción, sí. Cuando un ser querido en perfecta salud muere “cortándose el talón” en un centro estético, uno se pregunta hasta que punto los cuentos de hadas no son tan lejanos de la realidad. Aunque a veces, la Cenicienta no pueda ser encontrada al final por el príncipe, porque duerme un sueño eterno sobre una mesa de operaciones.

(Artículo publicado en la revista ecuatoriana BG Magazine PLASTIC)